RETIRO DE LUNARES
Retiro con Láser o Cirugía convencional
Los lunares o nevos son lesiones cutáneas frecuentes que pueden estar presentes desde el nacimiento o aparecer a lo largo de la vida. Aunque muchos son benignos, antes de retirar una lesión pigmentada es importante realizar una valoración dermatológica para establecer sus características y determinar el manejo más apropiado.
La decisión de retirar un lunar puede estar relacionada con criterios médicos, molestias por su localización o razones estéticas. El procedimiento debe seleccionarse según el tipo de lesión, tamaño, profundidad, ubicación y hallazgos encontrados durante la evaluación.
La Dra. Nilsa Arias, médica dermatóloga en Bogotá, realiza la valoración de lunares y otras lesiones de la piel para determinar si pueden retirarse mediante láser o cirugía, o si requieren estudios o un manejo diferente.
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¿Cuándo debe valorarse un lunar antes de retirarlo?
Todo lunar que se considere retirar debe ser evaluado previamente para confirmar sus características y establecer si el procedimiento puede realizarse con finalidad estética o si requiere un estudio adicional.
Es especialmente importante realizar una valoración dermatológica cuando una lesión presenta cambios recientes en tamaño, forma o color, bordes irregulares, varios colores, síntomas nuevos como sangrado o prurito, o una evolución diferente a la habitual.
Dependiendo de los hallazgos clínicos, la evaluación puede complementarse con dermatoscopia. Si existe sospecha de malignidad o el diagnóstico requiere confirmación, puede estar indicada la extirpación quirúrgica y el estudio histopatológico de la lesión.
Por esta razón, una lesión pigmentada sospechosa no debe eliminarse directamente con láser sin establecer previamente el diagnóstico.
¿Cómo se retiran los lunares: láser o cirugía?
La técnica para retirar un lunar se selecciona después de establecer el diagnóstico y evaluar características como el tipo de lesión, tamaño, profundidad, localización y resultado estético esperado.
En lesiones benignas seleccionadas, el láser ablativo puede ser una alternativa cuando las características del lunar permiten realizar el procedimiento de forma segura. La indicación debe establecerse individualmente después de la valoración dermatológica.
En otros casos puede estar indicada la extirpación quirúrgica, especialmente cuando es necesario retirar la lesión en profundidad o disponer de tejido para realizar un estudio histopatológico.
La elección entre láser y cirugía no depende únicamente del tamaño o de la apariencia del lunar. El objetivo es seleccionar el procedimiento más apropiado desde el punto de vista dermatológico, diagnóstico y estético para cada lesión.
¿El retiro de lunares deja cicatriz?
Cualquier procedimiento que implique retirar una lesión de la piel puede producir algún grado de cicatrización. La apariencia final depende de factores como el tamaño y la profundidad del lunar, su localización, la técnica utilizada y la respuesta individual de cicatrización de cada paciente.
Cuando se utiliza láser ablativo en lesiones benignas seleccionadas, la piel atraviesa un proceso de reparación progresiva. Durante la recuperación pueden presentarse cambios temporales de coloración, enrojecimiento o formación de costra.
Cuando está indicada la extirpación quirúrgica, se produce una cicatriz lineal cuya evolución depende, entre otros factores, de la localización, tensión de la piel, técnica quirúrgica y características individuales de cicatrización.
La valoración previa permite seleccionar la técnica más apropiada y explicar al paciente el resultado esperado, los cuidados posteriores y el posible comportamiento de la cicatriz.
¿Cómo es la recuperación después del retiro de un lunar?
La recuperación después del retiro de un lunar depende de la técnica utilizada, el tamaño y profundidad de la lesión, su localización y las características individuales de cicatrización.
Después de un procedimiento con láser ablativo, puede presentarse enrojecimiento, sensibilidad y formación de una costra superficial mientras ocurre la reparación de la piel. Es importante evitar manipular la zona y seguir las indicaciones dermatológicas durante este proceso.
Después de una extirpación quirúrgica, los cuidados están dirigidos a mantener adecuadamente la herida y favorecer una correcta cicatrización. Cuando se utilizan suturas, su retiro dependerá de la zona anatómica y de la evolución de la herida.
La fotoprotección es especialmente importante durante la recuperación para disminuir el riesgo de alteraciones de la pigmentación en la zona tratada. Los cuidados específicos se indican de manera individual según el procedimiento realizado.
¿Qué lunares no deben retirarse con láser?
El láser no debe utilizarse para eliminar una lesión pigmentada cuando existen características clínicas que generan duda sobre su diagnóstico o sospecha de malignidad. En estos casos, destruir la lesión con láser puede impedir disponer del tejido necesario para realizar un estudio histopatológico.
Los lunares que presentan cambios recientes en tamaño, forma o color, asimetría, bordes irregulares, variaciones de pigmentación, sangrado espontáneo u otros cambios clínicos relevantes requieren una valoración dermatológica antes de considerar cualquier procedimiento.
Cuando los hallazgos lo justifican, puede realizarse una evaluación con dermatoscopia y, si es necesario confirmar el diagnóstico mediante histopatología, la extirpación quirúrgica puede ser la alternativa indicada.
Por esta razón, la decisión de retirar un lunar con láser debe realizarse después de confirmar que las características de la lesión permiten utilizar esta técnica de forma apropiada.
Preguntas frecuentes sobre el retiro de lunares
¿Es doloroso retirar un lunar?
El procedimiento puede realizarse utilizando anestesia local para disminuir las molestias durante el tratamiento. La técnica anestésica depende de la localización, características de la lesión y procedimiento seleccionado.
¿Cuánto tiempo tarda en sanar la piel después de retirar un lunar?
El tiempo de cicatrización varía según el tamaño y profundidad de la lesión, la técnica utilizada, la zona anatómica y las características individuales del paciente. La recuperación debe acompañarse de los cuidados dermatológicos indicados.
¿Un lunar puede volver a aparecer después de retirarlo?
En algunas lesiones puede presentarse pigmentación o tejido residual y, ocasionalmente, recurrencia. Esto depende del tipo de lunar, su profundidad y la técnica utilizada. Si una lesión reaparece o cambia después de un procedimiento, debe ser reevaluada.
¿Todos los lunares que se retiran necesitan biopsia?
No necesariamente. La necesidad de realizar un estudio histopatológico depende de las características clínicas de la lesión y del procedimiento indicado. Cuando existe duda diagnóstica o sospecha de malignidad, conservar tejido para su análisis puede ser fundamental.
¿Se pueden retirar varios lunares en una misma sesión?
En pacientes seleccionados pueden tratarse varias lesiones en una sesión, pero la decisión depende del número, localización, características de los lunares y técnica que deba utilizarse para cada uno.